DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

Somos un grupo de jubiladas y jubilados unidos por un común afán de libertad, justicia social y democracia participativa. Nos oponemos firmemente a toda forma de exclusión o marginación, cualesquiera que sean sus motivaciones: origen, religión, género, raza, ideología, "status" social y económico, orientación sexual y, claro está, edad. Rechazamos toda forma de política autoritaria, ejercida al margen del control democrático popular y los políticos que, en nombre de la democracia y el bien común, prescinden del pueblo que dicen representar y favorecen intereses espúreos. Reivindicamos la igualdad de todos los seres humanos y el respeto incontestable a su dignidad y derechos. En tanto que ciudadanos, aspiramos al ejercicio efectivo de nuestros derechos políticos y muy particularmente al derecho de expresar libremente nuestro pensamiento sin cortapisas ni inhibiciones. El blog responde a esta aspiración y, consecuentes con esta declaración de principios, se encuentra abierto a cuantas personas deseen expresar sus opiniones en estas páginas. Esperamos vuestra colaboración.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Que cuatro años no es nada

Ante el nuevo año que se nos echa encima, lleno de amenazas, malos augurios, terror programado y gobiernos inanes, no puedo por menos que desear a todos los indignados de este mundo, entre los que necesariamente tenemos que encontrarnos los adictos a este blog, valor para resistir el infortunio, coraje para luchar por nuestros sueños y vida para dar testimonio feliz de nuestra existencia y afanes, porque, como decía Antonio Gramsci, "es preciso oponer al pesimismo de la razón el optimismo de la voluntad"

jueves, 22 de diciembre de 2011

ESCÁNDALOS HUMANOS

La tragedia hondureña
            Este pequeño país de unos ocho millones de habitantes llamado Honduras, que con sus 20 asesinatos delincuenciales diarios a los que hay que unir los ajusticiamientos políticos que suman desde el golpe de Estado unos 250, puede decirse que la ciudadanía padece bajo el  terror generalizado. A su vez, los hondureños viven en un Estado fallido, un narco-Estado, con una democracia de baja calidad, sometida al protectorado permanente de las Fuerzas Armadas; abundando la corrupción y la impunidad en la oligarquía, la empresa privada, los tres poderes del Estado, los partidos políticos y en los militares. Atónitos asistimos al comprobar que el crimen organizado ha penetrado a las fuerzas de seguridad –entre otras instituciones–,  como lo muestra las peleas y masacres entre policías.

En este país, nunca se llega ni a depurar ni a reformar la Policía, que en vez de dar seguridad a la población la extorsiona. Para mayor desajuste, el gobierno del Sr. Lobo quiere que el Ejército (creado para la defensa nacional), realice funciones policiales; lo que será como un estado de sitio encubierto. Aparte de que los soldados no están preparados para ello.

Guardias privados de terratenientes ambiciosos, han asesinado a unos 50 líderes campesinos pobres en la zona del Aguán por significarse en la reivindicación de sus tierras, contando los guardias asesinos con la protección de policías y soldados que, hipócritamente, envía el gobierno bajo el pretexto de “poner orden” (desorden habría que decir).

A su vez, la ley fatal del capitalismo por la que “los pobres son cada vez más pobres y los ricos más ricos”, en Honduras se convierte un espectacular escándalo, pues el 80% de la población viven en pobreza, agudizada después del golpe de Estado del 2009 y la crisis financiera y económica mundial desde 2008. Evidentemente esta problemática injusta está afectando a la agrupación de funcionarios y a la clase media, pero estos sectores mejor situados son muy pasivos pues participan del individualismo reinante.

            La educación pública es de muy bajísima calidad y apenas funciona; el sistema de salud está tan deteriorado que sirve para poco. El desempleo llega a cerca del 50%, perjudicando más a la juventud; ello es la causa de que muchos emigrantes arriesguen sus vidas al atravesar tierras mexicanas plagadas de mafias y se exponga a ser encarcelados en Estados Unidos; ya alcanza la cifra de medio millón de hondureños deportados. Los derechos humanos y laborales, junto con las libertades de asociación, reunión y expresión, sólo funcionan en el papel. No obstante, el pueblo organizado con la esperanza puesta en una nueva sociedad, aun con los riesgos evidentes, desafían a los poderosos del país en su heroica resistencia.

Colonia del Imperio

            Honduras, es parte del triángulo norte de Centroamérica, cuyos respectivos pueblos sufrieron genocidios en décadas pasadas, que provocaron cerca de 350.000 víctimas; siendo hoy día incapaz de salir del pozo antihumano al que es sometido por fuerzas mundiales y nacionales avasalladoras. Está integrada, también, al “corral trasero” latinoamericano del Imperio que se permite promover golpes de Estado a cualquier país que disienta de sus intereses (como el de Honduras en el 2009).

            Los poderes oficiales del narco-Estado, permanecen humillantemente sumisos al embajador norteamericano y a las multinacionales, principalmente las de Estados Unidos; éstas saquean las riquezas agrícolas, madereras, mineras, industriales y financieras de la nación. Nuestros oligarcas, políticos y militares, cuanto más serviles se muestran ante las grandes potencias, más se alejan del proyecto autónomo Latinoamericano y más despóticos y explotadores tratan a los empobrecidos hondureños.

            Pero la Resistencia plural, aun las dificultades de entendimiento entre sus organizaciones, si mantiene la unidad con firmeza será capaz de conquistar en sucesivas etapas las reivindicaciones populares, hasta que un día venturoso se alcance la emancipación de la clase trabajadora. Para ello cuenta con la solidaridad de pueblos hermanos latinoamericanos que van haciendo camino al andar en medio de la selva inhóspita de la agresión imperial.

Encadenado a la globalización

            En esta era de la globalización, es cada vez más evidente el funcionamiento en red de los pueblos y las etnias del planeta, en la que Honduras es un insignificante eslabón encadenado a la voluntad de las grandes potencias. La globalización es un proceso que comenzó en la prehistoria con la invención de la agricultura y el progresivo desarrollo de las ciudades. Con el imperio romano y otros imperios, alcanzó gran madurez en cada zona geográfica. Pero es a partir del siglo XVI, cuando los europeos se encontraron con los americanos aborígenes para desdicha de éstos, cuando la globalización aceleró su marcha. Más tarde con la industrialización, y sobre todo en la época actual con los fabulosos avances tecnológicos y de comunicación, la humanidad está plenamente interconectada, se ha convertido en la “aldea global”.

            A lo largo de la historia siempre ha habido lucha de clases. Pero con el desarrollo del sistema capitalista apoyado en la producción industrial y en la sociedad del conocimiento, el mundo se ha convertido en un infernal abuso de poder: en cada nación, de sus respectivas oligarquías contra la clase trabajadora; y en el planeta, de las potencias desarrolladas contra los países en vías de desarrollo, donde Honduras ocupa uno de los últimos lugares.

            La geopolítica va cambiando a medida que varía la fuerte competencia entre potencias mundiales. Durante la Guerra Fría asistimos al dominio bipolar del mundo. Con la crisis soviética, Estados Unidos pretendió la hegemonía monopolar.  Pero con el auge de los países emergentes entre los que destaca China, unido a la crisis económica de Estados Unidos y su aliada la Unión Europea, parece que caminamos a un poder mundial multipolar.

            Pero el Imperio norteamericano no se resigna a perder hegemonía. Para ello, ha cambiado su estrategia de lucha contra el comunismo por la lucha contra el terrorismo, es decir contra cualquier Estado que no se someta a su dominio. Con esta nueva estrategia el Imperio americano ha ejecutado ya guerras contra Irak, Afganistán y Libia. Puede que aun se atreva a invadir a Siria e Irán. Ahora bien, los exorbitantes gastos militares unidos a la crisis económica global, están frenando su agresividad insaciable de riquezas y petróleo.

            En Latinoamérica, últimamente ha provocado golpes de Estado en Venezuela, Bolivia y Ecuador, pero fracasaron; sin embargo, tuvo éxito en el golpe de Estado contra el gobierno legítimo del Estado de Honduras.

            A partir de Ronald Reagan, el capitalismo, en esta era de la globalización, se rige por la ideología neoliberal donde los Estados democráticos occidentales se someten a los mercados financieros que funcionan sin regulación alguna. Con la crisis mundial actual, asistimos asombrados a varios golpes de estado de los mercados financieros –no armados–, donde ya no elige el pueblo a sus gobernantes, sino son los mercados; como ha ocurrido en Grecia y en Italia. España y otros países tendrán que colocar a su ministro de economía favorable a los intereses de los poderes mundiales financieros, principalmente anglosajones.

La esperanza está en la Resistencia

            El FNRP, pues, para alcanzar la utopía de la refundación del Estado hondureño,  tendrá que combatir pacíficamente, no sólo contra el enemigo oligárquico nacional, sino contra el más poderoso depredador de pueblos: el Imperio económico-militar norteamericano.

Asimismo, con el movimiento de los indignados contra la explotación financiera mundial que se está manifestando en España, Portugal, Grecia, Reino Unido y Estados Unidos, ha comenzada una nueva etapa en la lucha de clases mundial. También reivindican libertad y justicia, democracia y participación los pueblos árabes de Egipto, Siria, Túnez y otros  más.

Saludos.  
Pedro Serrano García
     

viernes, 25 de noviembre de 2011

La izquierda en la encrucijada

Como era de esperar, los pronósticos se han cumplido. El PSOE se ha hundido y el PP ha consumado su sueño de poder. Ni el primero podía llegar a menos ni el segundo a más. La pregunta ahora es, claro está, ¿qué va a suponer este cambio de papeles para los españolitos de a pie? La respuesta, me temo, resulta obvia. En la legislatura que termina, el PSOE ha hecho la política social y económica de la derecha, es decir, la política ordenada por el FMI, los llamados "mercados financieros" y la señora Merkel, o, en otras palabras, la política que hubiera llevado a cabo el propio PP de haberse encontrado en el Gobierno. Resulta impensable desde luego que el PP vaya a hacer, ahora en el poder de la nación, una política distinta a la del PSOE, salvo quizás por el grado de mayor convicción por su parte. Hay que temerse, pues, que el PP llevará a cabo una política de derechas "comme il faut", o sea, una política de derechas "pura y dura", con lo que ello significa: mayores reducciones salariales, mayores recortes en educación, sanidad, desempleo y atenciones sociales, menores indemnizaciones por despido, debilitamiento de los sindicatos y de su poder de negociación colectiva y un largo etcétera del mismo tenor, en fin, lo que se ha dado en llamar una política de "ajuste duro".

Todo parecería indicar, pues, que Rajoy lo va a tener fácil y no va a encontrar demasiada resistencia a esta política. El PSOE se encuentra en estos momentos noqueado, sin apenas poder institucional y abocado a su refundación. El PP, en cambio, se halla fortalecido por su éxito, controla casi todos los gobiernos autonómicos y dentro de pocas semanas gobernará el País con mayoría absoluta en Congreso y Senado. La coartada de la crisis y el miedo al desempleo empuja suavemente sus velas hacia el ajuste duro y cuenta con el apoyo de poderosos mentores ideológicos nacionales e internacionales en la banca, las patronales o los medios de comunicación, cuyo objetivo último, como es bien sabido, no es otro que el de acabar con el reducido estado de bienestar español.

¿Cabe algo más que la resignación ante este panorama desolador? No lo creo. Por lo pronto, el PP se encuentra en un nuevo escenario político, mucho más difícil y complejo que el anterior, un escenario en el que no podrá eludir ya sus responsabilidades, en el que tendrá que gobernar y pagar un alto precio por sus decisiones seguramente impopulares. Si los efectos de la crisis perduran y no consigue reducir el desempleo pronto, cosa que está más en manos de la señora Merkel que en las del propio Rajoy, su exposición a la crítica política y la protesta social puede ser elevadísima y su desgaste tan rápido como el sufrido por el PSOE en la legislatura que termina.

La clave para la recuperación de la izquierda no se encuentra sin embargo en la impotencia o los errores del PP, sino en su propia capacidad de reacción. Es necesario por ejemplo acabar cuanto antes con su actual fragmentación y su carencia de rumbo, de la que el PSOE es su mayor responsable. Este partido ha cometido el error de ignorar su historia e ideología y, en la práctica, ha llevado a cabo una política liberal, desdeñosa con su base social y ajena a sus intereses, la cual ha terminado por infundir gran desapego y desconfianza entre sus simpatizantes y votantes. Esto se pone de manifiesto analizando el resultado de las últimas elecciones, en las que el PP ha conseguido atraer un número escaso de nuevos votantes, pero el PSOE ha perdido un número elevadísimo de votantes habituales. Puede afirmarse así que las elecciones no las ha ganado el PP, sino que las ha perdido el PSOE, lo cual pone de manifiesto otro hecho de considerable importancia para la recuperación de la izquierda, esto es, que, aquí y ahora, existe una base social de izquierdas más numerosa que la del PP, susceptible por lo tanto de movilizarse en un momento dado. Creo que Izquierda Unida y los sindicatos CC.OO. y UGT son conscientes de que la recuperación de la izquierda pasa por esta necesidad de movilización social, pero no estoy seguro de que el actual PSOE esté por ningún tipo de movilización. Su concurso en la recuperación y fortalecimiento de la izquierda resulta sin embargo imprescindible, Es de desear que este histórico partido recupere sus señas de identidad y, después de su Congreso, pueda presentarse al pueblo español como un partido renovado, creíble, unido y fuertemente e comprometido con su base social. En otra palabras, como un partido ilusionado y capaz de despertar ilusión. El que necesita la izquierda española.

jueves, 17 de noviembre de 2011

VOTO EN BLANCO AL SENADO

Reproduzco un mensaje que me ha reenviado una amiga sobre el voto en blanco al Senado y mi contestación, y aunque sé que no añade nada nuevo es para daros a conocer mi opinión a través del blog.

Saludos y abrazos.

MENSAJE A FAVOR DEL VOTO EN BLANCO

Queridos amigos:

Todos (casi todos) estaremos de acuerdo en que es conveniente, incluso necesario, votar el día 20. Creo yo que hay más de dos opciones y creo yo que es bueno que las haya y que el parlamento español debería reflejar, con más detalle, la diversidad de opiniones y puntos de vista que existen en el país. Pues nada, ánimo y a votar lo que cada cual considere.

Sin embargo, me atrevo a iniciar una modesta campaña promoviendo el voto en blanco al Senado. Si es cierto, y lo será, que es necesario recortar el despilfarro público, está bien claro que se debe empezar por aquello que menos utilidad tenga. Casi nadie sabe explicar qué se hace allí y para que sirve. He pedido a algunos amigos, de los que suelen estar bien informados, que me diga el nombre de al menos un senador de su provincia (hay cuatro en cada una); demoledor: casi nadie es capaz de decir un sólo nombre y, mucho menos, explicar alguna actuación que haya servido para algo en la provincia a la que cada cual representa. Hay muchos países, y muy importantes, que no tienen senado, ni falta que les hace.

He buscado en Internet: "Para que sirve el senado" y salen un montón de enlaces. Os copio uno corto del follonero. No está mal, sale un senador que confiesa que aquello no sirve para nada.

http://www.youtube.com/watch?v=ZoEapzocngs

Yo lo tengo claro. No quiero que haya Senado en España y prefiero que ese dinero que nos cuestan los senadores se aplique a otras cosas mucho más importantes (enseñanza, sanidad, investigación,...)

Por cierto, tampoco hacen falta para nada las diputaciones provinciales, desde las que, además, se ejerce el clientelismo político con total desvergüenza y de manera totalmente impune. Pero esa es otra historia.

VOTO EN BLANCO AL SENADO: Basta con meter el sobre en vacío, sin papeleta. Significa que no queremos Senado.

GRACIAS POR TU ATENCIÓN (y si estás de acuerdo pásalo a tus amigos)

MENSAJE A FAVOR DEL VOTO

El mensaje del voto blanco al senado que me has enviado me parece muy optimista y poco realista. El senado, sobre el que coincido en la opinión que no sirve para nada, no se va a volatizar, como si tuviéramos una goma de borrar, con el voto en blanco. Simplemente lo ocuparán más miembros de PP porque se supone que quien hiciéramos eso íbamos a votar a otros partidos. Creo que la ley que lo suprima no va a bajar de cielo y que tiene que haber unos representantes que lo propongan y unos ciudadanos, que si no sale de ellos -de los políticos-, creemos un estado de opinión y presionemos, por escrito, en los medios, en la red, en los sindicatos, en las asociaciones, en la calle, para que eso se lleve a cabo.

Para mi todos los políticos no son iguales, ni todos los programas son iguales, por mucho que luego se infiltren interesados y corruptos y todo el programa no se cumpla o incluso se contradiga para peor, pero pienso que los partidos están formados por personas que no son perfectas al igual que yo, que esas personas tiene que pactar con otros partidos que no llevan su programa, como pasa con los partidos nacionalistas; llegar a acuerdos con otros países que seguramente están gobernados por personas que no piensan como ellos; que tiene que relacionarse con gobiernos que están muy lejos de nosotros y de nuestros parámetros éticos como China, Arabia Saudí, Israel, Palestina, Marruecos, etc., porque hay muchos intereses de los españoles que están en juego y seríamos nosotros -nuestros compatriotas- quienes se lo exigirían.

En fin, que no es fácil, pero a pesar de las eses, los atajos, y los pasos atrás, hay algunas ideas motores que distinguen a unos partidos de otros. A mí me preocupa que el PP consiga tan amplia mayoría en el Congreso y en el Senado además de por su forma de gestionar la crisis, que nos va a traer si lo hace empleo miserable para nuestros hijos y otros familiares que tenemos en paro o que dentro de dos años nos bajen las pensiones, por cómo nos va a afectar en derechos sociales y civiles; por el ambiente opresor en el mundo de la educación y de la cultura: fuera educación a la ciudadanía, suprimir como ya lo están haciendo actividades y centros culturales como el Niemeyer en Avilés, bibliotecas en pueblos o la semana negra de Gijón que está en el aire, y todo se impregnará de ese lenguaje rancio que emplea Rajoy por el que los españoles nos hemos convertido otra vez en " pueblo" en lugar de ciudadanos. Porque la Iglesia de Rouco se va a meter más en todo lo público: volverán a ir a bendecir todos los hospitales públicos vendidos al capital privado de sus amigos para que Dios esté en cada rincón, y se instalarán con más brío los crucifijos en todos los espacios públicos; porque la Ley de Igualdad se va a quedar estancada (hay cosas más importantes) y las mujeres tendrán que volver a pedir permiso para abortar. Y por muchas cosas más.

Por eso opino que es importante votar tanto para el Congreso como para el Senado y conseguir que se sienten diputados y senadores que son imperfectos, algunos del todo, pero que están más próximos a esas ideas y a los que podemos presionar, demandar, con más éxito. Ya ves el caso que hace Aguirre a los de educación, ¿les mandará fusilar después de 20N?

Creo que el movimiento del 15M, los quincemayistas, nos ha devuelto la esperanza de que es posible volver a tener voz, a que nuestras ideas no se queden en una reunión de amigos y trasciendan a toda la red, pero para que su consecución no tarde siglos (en fin, años) hay que dirigirlas a quien quiere oír ya que de todo lo que han propuesto hasta ahora no he visto recogida ninguna propuesta en el programa del PP y sí en el de otros partidos. Aguirre, vuelvo a citarla, se refiere a ellos como un insulto: "esos del 15M, esos del PSOE, esos IU, esos de los sindicatos, eso de la Ceja”.

Así que votemos lo que cada uno considere pero VOTEMOS y esta semana demos la batalla para que algún familiar, algún vecino, quien sea, vote para que ganen juntos los partidos que pueden impulsar las ideas en que creemos, o por lo menos conseguir que no nos aplasten, como están deseando hacer los del PP y similares, unidos en la caridad cristiana que tanto les caracteriza.

Un abrazo

Rosa



martes, 15 de noviembre de 2011

Ante el 20N, ¿qué hacer?

Cuando me he puesto a ver como titulaba esta entrada me he encontrado un tanto confuso, pues el 20N siempre ha tenido para mí unas connotaciones políticas innegables. No sé si es un acierto de Zapatero el elegir el 20N para celebrar las elecciones generales o, por el contrario, ha venido a remachar su nefasto segundo mandato. El futuro dirá si esta elección servirá para meter en el baúl de los recuerdos el aniversario de la muerte del dictador, prevaleciendo en la mente la fecha electoral, o no. Ya veremos.

Pero, en todo caso, no es de esto de lo que yo quería hablar, sino responder a dos preguntas que, desde hace unas cuantas elecciones, siempre me hago: ¿Tengo que votar? En caso de que la respuesta sea negativa ya estaría todo resuelto: me abstengo de pasar por el colegio electoral el domingo y aquí paz y después gloria. Pero… el problema llega al resolver este primer interrogante con una respuesta positiva. En este caso se abren distintas alternativas: votar a alguna candidatura o no, y si se vota a una candidatura, ¿a cuál de ellas?

Pues bien, mi respuesta al primer interrogante es positiva. Pienso que debo de ir a votar el domingo para con ello dar testimonio de mi apoyo a un sistema democrático al que considero, sin embargo, manifiestamente mejorable. El paso siguiente es decidir, una vez delante de la urna, qué hacer. Por lo tanto sigo reflexionando y rechazo el voto blanco o nulo, pues estoy convencido que, en estos tiempos que corren, es necesario optar por una candidatura determinada.

Como en las últimas ocasiones he optado por dejar a un lado mis identificaciones ideológicas y me he tirado de cabeza al voto útil, sin más, en esta ocasión pretendo reflexionar sobre la posibilidad de compatibilizar ambas cuestiones, es decir, identificación y utilidad de mi voto. Y aunque no consigo aunar de manera absolutamente satisfactoria ambas, he decidido acercarme el domingo al colegio electoral e introducir la papeleta de Izquierda Unida en la urna.

Es verdad que no es un voto que me llene de satisfacción, cierto, pero también es verdad que estoy harto de taparme las narices el día de la votación. Más verdades, dicen algunos que muchas propuestas de las que realiza IU las hace porque no está en el gobierno y que, además, sabe que no va  a estar, seguramente cierto también. En todo caso, el PSOE sí me ha demostrado reiteradamente que, como decía Rubalcaba a Rajoy en el debate entre los dos del día 7 (por cierto, hay que tener morro), una cosa son las palabras y otras son los hechos. Pues bien, no sé si IU cambiará su discurso si llega al poder, pero de momento sus palabras no se contradicen con los actos que realiza. En el caso de que IU llegue al poder e incurra en la misma política, es decir, hacer una cosa cuando se ha manifestado todo lo contrario, habrá llegado el momento de plantearme de nuevo qué hacer (¿Eso de “qué hacer” de qué me suena a mí?)

Buen domingo electoral,


martes, 8 de noviembre de 2011

PILDORAS DE ACTUALIDAD: El debate.

¿Ganó el encorsetado debate televisivo, como afirman los medios populares, un elusivo Rajoy, carente de respuestas sobre lo que realmente va a hacer en el futuro? ¿Lo ganó quizás un incisivo y menesteroso Rubalcaba, carente de explicaciones sobre lo hecho en el pasado? A mi modo de ver, el debate cumplió probablemente las expectativas de ambos contendientes, por lo que podría decirse que lo ganaron ambos. Rajoy, acomodado en la tumbona en la que, desde hace meses, espera ver pasar el cadáver de su enemigo, mantuvo seguramente sus votos y su ventaja, y Rubalcaba, tras el mazazo de las últimas encuestas conocidas, consiguió sacar la cabeza del pozo y obtuvo quizás algunos miles de sufragios entre el numeroso grupo de votantes indecisos. No podía aspirar a más. No creo sin embargo que ni uno ni otro hayan satisfecho las expectativas sustanciales del pueblo español, esto es, saber qué está pasando, cómo hay que enfrentarse a lo que pasa y quiénes están en condiciones de resolver esto que pasa. En fin, que el debate nos deja donde estábamos. Ante un PSOE que merece perder y un PP que no merece ganar.