DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

Somos un grupo de jubiladas y jubilados unidos por un común afán de libertad, justicia social y democracia participativa. Nos oponemos firmemente a toda forma de exclusión o marginación, cualesquiera que sean sus motivaciones: origen, religión, género, raza, ideología, "status" social y económico, orientación sexual y, claro está, edad. Rechazamos toda forma de política autoritaria, ejercida al margen del control democrático popular y los políticos que, en nombre de la democracia y el bien común, prescinden del pueblo que dicen representar y favorecen intereses espúreos. Reivindicamos la igualdad de todos los seres humanos y el respeto incontestable a su dignidad y derechos. En tanto que ciudadanos, aspiramos al ejercicio efectivo de nuestros derechos políticos y muy particularmente al derecho de expresar libremente nuestro pensamiento sin cortapisas ni inhibiciones. El blog responde a esta aspiración y, consecuentes con esta declaración de principios, se encuentra abierto a cuantas personas deseen expresar sus opiniones en estas páginas. Esperamos vuestra colaboración.

domingo, 26 de febrero de 2012

CRISIS ECONÓMICA O CRISIS SISTÉMICA

Pedro Serrano García

Con el derrumbe soviético, finalizó la Guerra Fría y el Comunismo. La socialdemocracia europea se transformó en socialliberalismo, el anarquismo sigue decrépito y las fuerzas insurgentes liberadoras de América acabaron convertidas en partidos políticos sometidos a democracias corrompidas y a regímenes oligárquicos.

No obstante, a raíz del triunfo electoral de partidos progresistas con orientación socialista en varios países de Latinoamérica, emerge nueva esperanza para la humanidad. Pero, cuidado; el enemigo imperialista anda dispuesto a devorar a los pueblos de América Latina y el Caribe que se le opongan.

La crisis

La crisis de la burbuja inmobiliaria y la especulación financiera aparecida desde 2007 en Estados Unidos, se extendió a la Unión Europea. Ahora, ha penetrado todos los países; es ya una  crisis mundial. También es crisis alimentaria, petrolera, industrial, comercial, laboral y ecológica. En realidad es la crisis sistémica del capitalismo neoliberal y del imperialismo Norteamericano-europeo global que asola a la humanidad;  está basada en la fundamental crisis de valores éticos.

La destructora crisis actual, enorme como la de 1929, empobrece a los pueblos desarrollados y subdesarrollados, para beneficiar a las poderosas élites mundiales. También perjudica a las naciones en vías de desarrollo que, como la pequeña Honduras, sus respectivas oligarquías se someten serviles al capital trasnacional.

Causas

El capitalismo imperialista totalitario, enmascarado tras la aparente democracia burguesa, pasa por crisis cíclicas. En la era de la globalización actual, lo que ocurre en una potencia afecta a los demás países. Analicemos:

Primera. El capitalismo explotador, ha asumido la ideología neoliberal implantada en los años 80 del siglo pasado por los presidentes Reagan y Tatcher mediante la llamada “revolución conservadora”. Los gobiernos se someten “voluntariamente” a las poderosas instituciones financieras y multinacionales. Renuncian: a la propiedad pública, a regular el comercio transnacional, a cobrar impuestos y tasas a las grandes empresas, a controlar la especulación, a proteger el bien común de los ciudadanos, a perseguir judicialmente la corrupción y  a desmantelar los paraísos fiscales.

Segunda. En Europa, el bienestar ciudadano fue creciendo desde los 50 a los 70. Pero desde principios de los 80 viene bajando la masa salarial de los trabajadores en casi todos los países para favorecer las ganancias de los magnates que dominan las finanzas y las economías mundiales. Ello ha perjudicado a la economía real, pues si los trabajadores ganan menos, menor será el consumo; repercutiendo en la bajada de la producción y el aumento del desempleo.

Tercera. Con la subida del carburante en los 70, aumentaron los excedentes de petrodólares. Situación que fue aprovechada por los poderes financieros para fomentar el crédito a ciudadanos, negocios y Estados.  Los ciudadanos se vieron abocados a comprar sus viviendas y casas de recreo a crédito con lo que aumentó fabulosamente los  negocios y los beneficios de las empresas inmobiliarias. Hoy toda economía pequeña o grande, privada o pública, productiva o especulativa, no puede funcionar sin endeudarse.

Cuarta. Las clases dominantes, en su afán desmedido de ganancias, pretenden un crecimiento productivo continuo. Lo cual es imposible, pues los recursos naturales de la Tierra son limitados. Por ello, los poderes económicos están obligando a los gobiernos de países desarrollados a bajar las condiciones laborales de sus trabajadores y a empobrecer a países en vías de desarrollo saqueando sus riquezas y abusando en el mercado internacional. Si los recursos son limitados, a mayor ganancia de pocos, más  empobrecimiento de muchos.

Quinta. Para acumular más beneficios, los poderosos mercados financieros redujeron las inversiones en la economía real y productiva, y las aumentaron  en valores especulativos de riesgo (acciones, créditos, bonos, compra-venta de empresas, seguros, fondos de inversiones, fondos de pensiones, comercialización de monedas y otros). Actualmente la proporción entre producción de mercancías y negocios especulativos es aproximadamente de uno a diez, y hasta puede que sea más la diferencia. Los beneficios que se obtienen en la economía especulativa son mucho más grandes y más rápidos que en la economía productiva. Ello aumenta la inversión en la especulación y disminuye en la producción.

Sexta. Los bancos especulativos, promovieron las hipotecas fiables; pero más adelante, en sus ansias de ganancia se arriesgaron a favorecer hipotecas impagables (subprime). Para no perder dinero, estos bancos hicieron paquetes o títulos de activos mezclando las hipotecas seguras y otros valores con las “hipotecas basuras”; luego vendían dichos “paquetes” a otras entidades financieras. Los bancos compradores de estos “activos complejos”, a su vez, los vendían a clientes e instituciones. Al final nadie sabía lo que  compraba o vendía, hasta que  se desató la crisis inmobiliaria y financiera, sin que nadie dijera nada.

Entonces los poderes financieros de Estados Unidos y Europa se buscaron la complicidad de las instituciones financieras internacionales como el FMI y BM, de las Agencias de Calificación a su servicio que operan en todo el mundo (las más hegemónicas Moody’s, Standard & poor’s y Fitch, con sede en New York); también de las autoridades políticas sometidas a sus intereses. Total, todo acabó en un caos, con quiebra de grandes financieras estadounidenses y  europeas.                

Repercusiones

                Entre otras, están: falta de liquidez de los bancos y financieras, suben las hipotecas, muchísimas viviendas impagadas y vacías, suspensión de pagos de algunos bancos y multinacionales, quiebra de bancos y empresas, el conglomerado financiero Madoff estafa miles de millones de euros y dólares, cierre a la concesión de créditos y desconfianza entre bancos. Además, hay stop de producción, despidos masivos de trabajadores, subidas y bajadas de precios, descenso del consumo y menor fabricación de productos.  Aumento del paro, freno a los salarios y derechos laborales. La crisis financiera ha provocado la crisis de la economía real. Y ésta, la crisis laboral.

Las cinco mayores empresas norteamericanas se han hundido: Lehman Brothers en quiebra total; Bear Stearns ha sido comprada por Morgan Chase con la ayuda de la Reserva Federal; Merril Lynch fue adquirida por Bank of América; y las dos últimas Goldman Sachs y Morgan Stanley, una parte de ambas fue comprada por la japonesa Mitsubishi UPJ, y ambos han sido reconvertidos a simples bancos comerciales. Además hay que contar, al menos, unas 20 multinacionales  más en crisis o quebradas en Estados Unidos y otras tantas en Europa. A ello hay que añadir la quiebra de innumerables pequeños negocios. Según Ramonet, en Estados Unidos, toda la red financiera ha colapsado, cajas de ahorro, banca comercial, banca de inversiones y hasta los bancos centrales junto con los sistemas de regulación, compañías de seguros, agencias de calificación de riesgos y auditorías contables. Morosidad de millones de pequeños deudores con la pérdida de sus viviendas y falta de liquidez en muchos bancos. Ya no se podía seguir especulando. Se acabó el crédito tanto para los particulares como para las empresas. 

La crisis está afectando menos a los países emergentes como los BRICS y a los estados progresistas de Latinoamérica. Pero la pobreza en Honduras, Haití y algún otro, sube a consecuencia del caos que ha venido con los abusos del poder oligárquico de estas naciones y con la corrupción de las fuerzas de seguridad, así como con la misma situación crítica mundial.

Tras los dioses del mercado, se ocultan empresas concretas y poderosas personas. Algunas ya las conocemos. Precisamente la Revista “Temas para el Debate”, nº 206, pp. 14-18, enero 2012, Madrid, publico el artículo “Desafío de los mercados” de Juan Torres del que entresacamos algunos datos: 10 compañías controlan casi el 55% de las actividades farmacéuticas; 6 multinacionales controlan la industria discográfica; 10 empresas manipulan el 80% del mercado global de pesticidas; otras 10 el 80% del comercio mundial de alimentos y la totalidad del mercado mundial del petróleo; cuatro compañías controlan el 70% del comercio mundial de comida.

En cuanto a los mercados financieros la concentración es todavía mayor y más peligrosa para la población mundial, pues tienen poder de “usar y tirar” a los gobiernos elegidos por los pueblos, promover golpes de Estado, provocar guerras, ampliar las hambrunas, acabar con “estados de bienestar” y controlar naciones. El artículo de Juan Torres citando a “The New York Times”, da a conocer lo siguiente: 9 personas dominan el mercado de los derivados financieros, cuya cifra se calcula en 700 billones de dólares, es decir dominan el mundo. Estos magnates que suelen reunirse una vez al mes son: Thomas J. Benison de JPMorgan Chase & Company; James J. Hill de Morgan Stanley; Athanassios Diplas del Deutsche Bank; Paul Hamill de UBS; Paul Mitrokostas del Barclays; Andy Hubbard de Credit Suisse; Oliver Frankel de Goldman Sachs; Ali Balali del Bank of America, y Biswarup Chatterjee de Citrogroup.

Tras de las democracias burguesas o las dictaduras férreas (que conocemos), el mundo está dominado por el totalitarismo de los mercados (que permanecen ocultos para el gran público). La crisis económica mundial es real, pero está siendo usada por los poderes financieros que la han provocado para acumular más ganancias.

Para resolver la crisis, los poderes financieros mundiales han establecido acumular más beneficios, a costa de reformas laborales contra el bienestar de los trabajadores. Es decir, socializan las pérdidas y privatizan las ganancias. Asimismo, las medidas contra los trabajadores persiguen el objetivo de ir desmantelando los sindicatos, pues aun a pesar de la pérdida de combatividad de los mismos, siguen siendo un instrumento de defensa del mundo laboral. Así, quedarían mucho más desprotegidos los trabajadores.

Medidas

Los poderes mundiales (Estados Unidos, G8, G20, Unión Europea, Banco Central Europeo, Reserva Federal, FMI, BM, OMC, Foro de Davos...), están incapacitados para adoptar medidas diferentes a las neoliberales. Por eso, para salir de la crisis, han  acordado el ajuste estructural a los trabajadores (reducción del gasto social y estatal para pagar la deuda), sin querer ver que el FMI lleva décadas imponiéndolo en Latinoamérica sin que haya nunca dado resultado.

El ajuste estructural consiste en cargar el pago de la crisis a la clase trabajadora para beneficiar a los poderes financieros y económicos trasnacionales que son los que la han provocado con su delictiva economía especulativa, a los que los Estados inyectan billones de dinero procedente de los impuestos que pagan los ciudadanos y ciudadanas.

Con el ajuste estructural se desmantelan los derechos laborales (salarios, jornadas, trato humano, jubilación), los derechos sociales (seguridad social, sindicatos, salud, educación, cultura) y otros más. Según nuestros gobiernos sumisos al capital, es para pagar la deuda a los “sagrados” mercados financieros. Es decir que la ganancia de los poderes mundiales está por encima de la dignidad de los seres humanos.

Analistas coherentes advierten: sin reactivar la economía nunca saldremos de la crisis. Al reducir la capacidad de consumo de los ciudadanos para beneficio de las entidades financieras, la crisis aumentará tanto en los países desarrollados como los subdesarrollados.

En Europa, estamos asistiendo a las viles maniobras de las agencias de calificación con las primas de riesgo y los intereses de la deuda a conveniencia de los mercados. Grecia está saqueada y colonizada, A Irlanda y Portugal las han intervenido, Para Italia y España las amenazas no cesan. Si eso ocurre con países de La Unión Europea, ¿quién salvará de los estragos depredadores financieros a los atrasados y débiles países de América y África, como lo es Honduras y Haití? Ya en la Unión Europea se levantan voces para crear una Agencia de Calificación europea que eviten la manipulación de las norteamericanas.

Soluciones

La mejor solución sería cambiar el sistema económico al servicio del capital, por otro al servicio del bien común de los pueblos. Pero todavía no se están dando las condiciones para ello.

Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón, en su libro “Hay Alternativas” Ed. Attat España, Madrid 2011, pp. 209-221, enumeran unas serie de medidas que es necesario conocer. Las clasifican en trece apartados que versan sobre política, economía, derechos sociales y educación.

 Mientras, más que ofrecer soluciones, se trata de indicar algunas pautas para el diálogo que nos ayuden a establecer medidas solidarias para salir de la crisis. Entre otras, pudieran estudiarse las siguientes:

     -Abandonar el casino financiero basado en el excesivo endeudamiento y en el mercado especulativo del “papel”, dando prioridad a la economía productiva.

     -Evitar el crecimiento continuo que empobrece a la población y destruye el medio ambiente, promoviendo la producción basada en el llamado “decrecimiento”; es decir, en el respeto a los recursos limitados, con un reparto equitativo y justo del PIB mundial y de los PIB nacionales.

      -Garantizar el bienestar de las clases trabajadoras a nivel mundial y estatal; manteniendo los servicios públicos controlados por las organizaciones del pueblo e invirtiendo sus reservas en obras sociales y productivas no especulativas.

      -Nacionalizar la banca y recursos estratégicos, con el control de gobiernos, sindicatos y organizaciones de los pueblos; estableciendo una tasa en las transacciones financieras, progresividad en los impuestos evitando su evasión y aboliendo los paraísos fiscales.

     -Realizar las reformas necesarias en las ramas de producción y servicios que son fundamentales (agraria, productiva, educativa, etc.), para beneficiar al interés general.

     -Abandonar la democracia fallida donde nuestras autoridades elegidas están al servicio de la dictadura de los mercados no votados. Levantando una democracia popular y participativa para que nuestros dirigentes controlen a las multinacionales financieras y productivas, encarcelando a los corruptos.

                En definitiva promocionando la ética de valores universales que transforme el brutal sistema capitalista en un sistema mundial solidario, servirá para salir de la crisis sistémica global y neoliberal en la que nos encontramos.

La fuerza de los oprimidos

Ahora bien, la clase trabajadora sabe que, sus derechos nunca se los darán, las oligarquías dominantes que se los han apropiado, se han de conquistar con la movilización y la huelga general. En la medida que los trabajadores vayan cambiando la correlación de fuerzas a su favor mejorarán sus condiciones de vida. Cuando los poderes económicos pierdan más aumentando la explotación de los trabajadores que respetando sus derechos, irán abandonando -aunque no les guste-, la estrategia de expolio universal de los pueblos que están realizando.

Esperamos que los pueblos de Europa, atrapados en el consumismo conformista, vayan despertando del lánguido sueño individualista. Las mayorías ciudadanas, han de perder el miedo que las paraliza y llenarse del valor que las moviliza, han de unirse en las protestas generales. Las manifestaciones y huelgas han de ser cada vez más mayoritarias y constantes, para ganar la partida de la liberación de los oprimidos a los explotadores del mundo.

Con el poeta Machado, los ciudadanos y ciudadanas de Europa y el mundo, afirmamos  que en la actualidad, no hay camino hacia la utopía solidaria, pero la haremos posible abriendo camino al andar.

Saludos cordiales,

Pedro Serrano

martes, 21 de febrero de 2012

¿Volvemos a los tiempos del miedo?

Este es el título de la tribuna que Santiago Carrillo publicó ayer en El País. Es una reflexión muy lúcida que creo merece la pena leerse pincha aquí.

Pero en fin,

Cuando se aprueba por decreto una reforma laboral como la aprobada recientemente por el gobierno.

Cuando la patronal pide eliminar del paro al que rechace una oferta de empleo, aunque ésta sea en Laponia.

Cuando la corrupción campa a sus anchas por el suelo patrio y afecta incluso a las más altas instancias del Estado.

Cuando se acosa a los ciudadanos pacíficos como los indignados de la Puerta del Sol

Cuando se arremete contra los menos favorecidos: eliminación de casas para mujeres maltratadas, residencias infantiles de acogida que se cierran o son acogotadas mediante presupuestos indignos, etc.

Cuando organizaciones de la extrema derecha tienen la capacidad de sentar a jueces en el banquillo y son ayudados por el juez instructor de las causas en la redacción de sus demandas (Ver la viñeta de hoy de El Roto en El País).

Cuando los estudiantes que se manifiestan en defensa de la enseñanza pública son denominados por la policiía como "el enemigo" y como a tal se les trata.

Cuando casualmente se inhabilita definitivamente al juez Garzón el 23F.

Cuando la Real Academia de la Historia define a Franco y sus secuaces como gente normal y corriente, cuando no de valientes y militares inteligentes.

Cuando los poderes del Estado pretenden intimidar y poner mordaza a los ciudadanos que osan criticar sus decisiones pretextando que esas críticas socavan la democracia y no reparando que son sus sentencias y decisiones precisamente las que la llevan directamente al vertedero.

Cuando…

Significa que no podemos ver cada uno de estos hechos aislados unos de otros, pues son fiel reflejo de una forma de pensar y de actuar que va tomando cuerpo día a día. Y  no nos engañemos, esto, por desgracia, no es algo que haya surgido con la llegada al poder del PP, se ha acentuado, sin duda, pero no es creación suya. En mi opinión, en la viñeta de El Roto podemos vislumbrar los motivos. 

La situación sin duda es preocupante y no sé si será volver a los tiempos del miedo, don Santiago, pero es evidente que son malos, muy malos tiempos para la democracia.

Saludos cordiales.

sábado, 18 de febrero de 2012

viernes, 10 de febrero de 2012

A VUELA PLUMA

LA CACERÍA DE GARZÓN

Estaba cantado. Garzón se había convertido en una persona incómoda, en  "el enemigo del pueblo". Su independencia, su notoriedad pública, su decidida voluntad de  combatir la corrupción cayera quien cayera y, por si fuera poco, su osadía de  enjuiciar   al  franquismo,   hacían intolerable su figura. Había que acabar con su carrera, quitárselo de encima, hundirlo en la ignominia y, al mismo tiempo, mostrar a propios y ajenos  los límites de la justicia española. La noticia de que el Tribunal Supremo lo condenaba a la pérdida de su condición de juez por once años no ha sorprendido a nadie. Era esperada. Por la opinión pública, por Garzón y, es mi convicción y la de muchos españoles,    por el propio Tribunal Supremo. El espíritu de Franco continúa vagando por la Plaza de las Salesas.

EL CONGRESO DEL PSOE

El 38º Congreso del PSOE no ha supuesto la renovación ni el  debate de ideas prometidos. No podía suponerlo aquí y ahora, porque el PSOE se encuentra desarbolado a causa de su grave y reciente derrota electoral,   pero al menos ha servido para salvar los muebles.Aunque en su mayoría agnósticos,  los congresistas han comprendido que "en tiempos de tormenta, no hay que hacer mudanza" y se han decantado finalmente por Rubalcaba, el experimentado capitán que puede mantener a flote  la nave del PSOE hasta su arribo a puerto seguro. Un paso imprescindible seguramente, pero, desde luego, insuficiente. El PSOE continúa necesitando un profundo análisis sobre las causas de su derrota,  una renovación de sus cuadros y, efectivamente, un debate de ideas que termine en un proyecto de sociedad susceptible de ilusionar y movilizar en su torno a la mayoría social de este país.

HUMOR Y GUIÑOLES

Es posible que en determinados sectores de la sociedad francesa se experimente un difuso sentimiento de irritación ante los éxitos deportivos de los ciclistas, futbolistas o tenistas españoles, pero la reacción del Gobierno y de  cierta prensa ante la difusión por el Canal Plus  de Francia de unos guiñoles,  ridiculizando estos éxitos y atribuyéndolos al dopaje, me parece desmesurada y un tanto infantil. La verdad es que los guiñoles tienen gracia y no hacen sino humor sobre temas de actualidad. Una sociedad democrática madura no hubiera prestado importancia alguna a estos guiñoles. Me temo que en España sobra sentido de la honra  y falta sentido del  humor.

viernes, 27 de enero de 2012

GEOPOLÍTICA GLOBAL

             Un mundo unipolar

 La bipolaridad mundial concluyó al desintegrarse la Unión Soviética. Estados Unidos declaró eje del mal a Irak, Irán y Corea del Norte. Justificándose en el atentado de las Torres Gemelas y con la estrategia de guerra preventiva  atacó a Irak y Afganistán y mantiene la amenaza a Corea del Norte e Irán por sus respectivos programas nucleares. A su vez, está desarrollando el escudo antimisiles, construyendo armamento más destructivo y aumentando el presupuesto militar que viene a ser la mitad de la inversión militar mundial. Pretende el control del espacio con satélites espías y levanta bases militares en países cercanos a la Unión Soviética y China. Por último, prohíbe enérgicamente que otros países posean el arma atómica y la tecnología nuclear aunque sea para usos pacíficos.

Norteamérica, para imponer a los Estados de la Tierra su hegemonía monopolar, se ha basado en su poderío militar y su potencia económica, imposible de alcanzar ni siquiera por los países más desarrollados. A su vez, ha plagado de bases militares implantadas en la mayoría de los Estados.

Dada la importancia estratégica del carburante para el desarrollo económico de los pueblos, Estados Unidos impone su control a los gobiernos de Estados productores de petróleo y gas, así como de otras materias estratégicas. Una vez acabado el conflicto capitalismo-comunismo, con el apoyo del racista Israel ha inventado otro gran enemigo: el “terrorismo islámico”, situado precisamente en la zona de Oriente Medio donde están las mayores reservas de crudo que les son imprescindible.

De las alianzas militares regionales que ha implementando en el mundo, la que más resultado da a Estados Unidos es la OTAN. Han sido los países occidentales, principalmente su acólito Reino Unido, los que colaboran incondicionalmente en todas las guerras que emprende el complejo financiero-industrial-militar Norteamericano, empezado por el desguace de la República de Yugoeslavia. Las potencias occidentales se apropian de la correspondiente “tajada” –aunque menor–  en los saqueos imperiales.

Occidente en crisis

                Pero sus afanes de dominio mundial único, se han visto limitados por los gastos exorbitantes de las guerras en Oriente Medio y del presupuesto militar. A ello se ha unido la crisis del sistema financiero y global norteamericano que ha arrastrado a los Estados europeos, también  a otros países insertos en el capitalismo mundial.

                Actualmente, tanto Estados Unidos y La Unión Europea, como la mayoría de Estados capitalistas, se encuentran atrapados en la ideología neoliberal que ellos mismos han acordado. Pues al renunciar los gobiernos al control público de la riqueza económica para favorecer sin ninguna regulación al capital privado multinacional, principalmente financiero, no tienen capacidad política para salir de la crisis (corrupta, evasiva de impuestos, con paraísos fiscales).

                Las organizaciones económicas Mundiales (OMC, FMI, BM, G8, G20 y Foro de Davos) y las regionales de la UE (BCE, instituciones políticas y potencias), junto con otras regiones menos poderosas, se muestran incapaces de adoptar las medidas que hagan pagar a los poderes financieros, inmobiliarios e industriales culpables de la crisis. Las medidas neoliberales que se están adoptando, perjudican claramente a los ciudadanos y favorecen a los corruptos poderes de mercados y finanzas. Los ajustes estructurales que tanto le ha gustado imponer al FMI contra el desarrollo de los países del Tercer Mundo, como los de Latinoamérica, nunca dieron resultado.

                Ahora son los pueblos europeos los que ven a los mercados desmantelar su querido Estado de Bienestar, con la complicidad escandalosa de los partidos y gobiernos socialdemócratas reconvertidos en social-liberales junto a los tradicionales partidos conservadores capitalistas.

Emergentes y periféricos

                Observamos que a los países emergentes (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica –Los BRICS–), la crisis les afecta menos, y sus políticas son más eficaces para frenar sus efectos, aunque haya disminuido algo sus respectivos crecimientos económicos.

                El PIB de China ha desplazado al de Japón del segundo puesto mundial; pero la renta per-cápita de los nipones es tres o cuatro veces superior a la de los chinos. ¿Querrá Europa imponer a sus trabajadores salarios chinos?

                Aunque se unieran, China con su desarrollo económico y Rusia con su poderío militar, están lejos de alcanzar a la superpotencia Norteamericana para competir con ella en una global hegemonía multipolar. Además, Brasil y Sudáfrica, siguen sometidos al Imperio.

                Del Tercer mundo, los Estados latinoamericanos se encuentran en un moderado desarrollo a medida que logran zafarse de las garras del Imperio. Los mayores perjudicados en la geopolítica mundial siguen siendo los pueblos subsaharianos.

Protesta popular

                El capitalismo mundial ha fracasado, pues aumentan los millones de hambrientos, de asesinados en conflictos y víctimas del  crimen organizado, la explotación de los trabajadores y la represión ciudadana.

                Se levantan los pueblos árabes contra sus dictadores, los indignados europeos contra el abuso de los mercados y los marginados latinoamericanos contra sus gobernantes corruptos.

La humanidad necesita un nuevo y solidario sistema mundial.

Saludos,
Pedro Serrano García


lunes, 9 de enero de 2012

CRITICAR O DENIGRAR, that is the question

criticar.
(De crítica).

1. tr. Juzgar de las cosas, fundándose en los principios de la ciencia o en las reglas del arte.

2. tr. Censurar, notar, vituperar las acciones o conducta de alguien.

vituperar.

(Del lat. vituperāre).

1. tr. Criticar a alguien con dureza; reprenderlo o censurarlo.

denigrar.

(Del lat. denigrāre, poner negro, manchar).

1. tr. Deslustrar, ofender la opinión o fama de alguien.

2. tr. injuriar (‖ agraviar, ultrajar).



Hay que tener claro que una cosa es criticar y otra muy distinta denigrar. ¿A cuento de qué viene este intento de aclarar los términos? Muy sencillo, viene porque estoy harto de recibir correos electrónicos de personas que sin lugar a dudas su posición ideológica es netamente de izquierdas y, sin embargo, divulgan, con buena voluntad, claro, manifiestos, información, propuestas de enmiendas constitucionales, etc., en las que, en mi modesta opinión, socaban los cimientos democráticos, pues se trata de unos contenidos en los que se denigra a los políticos, que rebosan demagogia en todos sus puntos, que manipulan la realidad, en muchos casos una conducta aislada la generalizan, en otros mienten como bellacos y, como decía antes, se divulgan de forma masiva a través de los correos electrónicos por la gente de izquierdas.

En mi opinión, la razón de que esto se produzca, es que confundimos el criticar con denigrar. Y la diferencia es abismal. La crítica a conductas reprobables de los políticos, a su acción política, a su falta de osadía para enfrentarse a la crisis, a determinados privilegios que ostentan, etc., sin duda fortalece a la democracia.

Este elemento crítico es consustancial a la democracia y no sólo es recomendable, sino imprescindible ejercer este derecho. Con ello se fortalece la democracia. El denigrar, por el contrario, es cuestionar la función del político, DE LA POLÍTICA. EN DEFINITIVA CUESTIONAR LA DEMOCRACIA EN SÍ. Ya hubo un personaje despreciable en nuestra historia reciente que decía: haz como yo, no te metas en política. Pues bien, ese creo yo que es el mensaje subliminal de muchos de estos panfletos que divulgamos con toda nuestra buena fe a través del correo electrónico.

La gente de izquierdas, en nuestro afán crítico (afán que, por desgracia, no destaca en la gente de derechas) en cuanto escuchamos un ruido aparentemente en determinada dirección nos apuntamos a aumentar ese ruido sin, en muchos casos, reflexionar sobre el sonido concreto del ruido y su armonía. En mi vida he tenido aalguna que otra experiencia en este sentido.

Así que nada… mucho ojo con lo que reenviamos en los correos electrónicos.

Cordiales saludos,

lunes, 2 de enero de 2012

LA IRRESISTIBLE ASCENSIÓN DEL FASCISMO EN LOS ESTADOS UNIDOS

El  "complejo militar-industrial" de los EE.UU., así denominado por Eisenhower hace muchos años,  no hace sino aumentar constantemente su poder sobre las instituciones democráticas de los EE.UU, desde el atentado a las Torres Gemelas de Nueva York. Con el pretexto de tan execrable hecho y al rebufo de la conmoción producida por esta causa en la opinión pública norteamericana, el poder de este complejo militar-industrial se ha fortalecido y hecho más visible. Así, hemos tenido que contemplar cómo los respectivos gobiernos de Bush y Obama, en una evidente manipulación del derecho nacional e internacional, aprobaban o  aceptaban   la  así llamada Acta Patriótica, y ambos daban por buenos objetivos militares claramente ilegales,   como la guerra de Irak, o acciones políticas incompatibles con una democracia real, como secuestros, torturas o asesinatos, así, crudamente expresado,  por no aceptar el lenguaje políticamente correcto de los medios de comunicación, que hablan comúnmente de "detenciones preventivas", "interrogatorios exhaustivos, o "ejecuciones extrajudiciales". Ahí están, como vivos ejemplos de cuál es la verdad, Guantánamo, Abu Ghraib, las cárceles secretas en países europeos amigos o, en otro orden de cosas,  el actual estado de aislamiento e indefensión legal del soldado Manning, cuyo delito, revelar la verdad sobre los métodos de embajadas y agencias  oficiales estadounidenses, a la luz de la ética universal,  no merecería castigo, sino aprobación.

En esta nueva etapa de "guerra al terrorismo", otro concepto acuñado por el sistema para legitimar la intervención militar de los EE.UU. en un país extranjero, el poder y la libertad de acción alcanzados por el Ejército y las múltiples agencias de seguridad e inteligencia resulta tan escasamente ejemplar como preocupante,  según  pone de manifiesto el hecho de haber impuesto el Ejército, en el caso de la carcel  de Guantánmo, su voluntad  de mantenerla operativa en contra de la voluntad del Presidente Obama, que pretendía cerrarla, cumpliendo su promesa electoral.

El último episodio de este proceso de deslocalización del poder político democrático en favor del Ejército  lo encontramos hoy en la noticia de que el Presidente Obama ha acabado por firmar, en su residencia de Hawai,  el mismo día 31 de Diciembre, la llamada Acta de Autorización a la Defensa Nacional (HR 1540),   según la cual las personas sospechosas de terrorismo podrán, a partir de esta firma, ser encarceladas por la Policía Militar del Estado de forma arbitraria, esto es, sin cargos precisos, por tiempo indefinido y sin derecho a juicio alguno. Ante esta Ley que, en nombre de la defensa de la libertad y la seguridad del pueblo americano, atenta  gravemente contra esa misma libertad y seguridad, y socava el espíritu y la letra de la propia Constitución de los EE.UU., el Presidente, consciente de la gravedad del acto de su firma,  se ha limitado  sin embargo a firmar el Acta, incluyendo en ella, a modo de  disculpa  por su mala conciencia, su juicio personal  de   que tiene "serias reservas respecto de ciertas medidas que regulan la detención, interrogatorio y persecución legal de los sospechos de terrorismo". Toda una muestra de escapismo moral.

En la Historia no suelen darse dos situaciones exactamente iguales, pero ¿cómo no recordar aquí y ahora el Decreto de la Presidencia del Gobierno Alemán para la Protección del Pueblo y el Estado, firmado el 27 de febrero de 1933 por Hindenburg, tras el incendio del Reichstag , provocado por Hitler, en el que se anulaban todas las libertades y derechos civiles de los alemanes, consagrados por la Constitución de Weimar  y abría las puertas al nazismo?   Esperemos que la evidente deriva de los EE.UU. hacia el fascismo, bajo la fórmula de una dictadura militar vestida de paisano, encuentre en este caso  la resistencia interna y externa que la gravedad de la situación exigen.